sábado, 17 de agosto de 2013

Los house faggots (maricones de casa) chavistas



            La población esclava en el Sur de los EE.UU. en el siglo XIX era sustanciosa. Y, un motivo de tremenda angustia para los esclavistas blancos era que ocurriera lo que pasó en Haití durante el siglo XVIII: una sangrienta rebelión de esclavos que acabara con la vida de los amos blancos. Demográficamente, los esclavos sí podrían lograrlo.
 
            Frente a esto, desde muy temprano, los esclavistas blancos buscaron maneras de contener a los potenciales rebeldes, acudiendo al viejo método que tanto supieron explotar los romanos: divide et impera, divide y gobierna. Y, así, los esclavistas establecieron una distinción entre dos tipos de esclavos negros: el field nigger, el negro del campo, dedicado a los trabajos duros; y el house nigger, el negro de la casa, dedicado a las labores domésticas más agradables. Naturalmente, frente a este pequeño privilegio, el field nigger no tendría estímulo a arriesgar su relativa comodidad, para aliarse con los field niggers en una rebelión.
            Pero, pronto, la alienación del house nigger alcanzó proporciones monstruosas. Ya no sólo se sentía satisfecho con su posición, sino que además, sentía un genuino respecto y admiración por su amo blanco, y no lo pensaría dos veces antes de delatar a sus colegas esclavos si planificaban una rebelión. El house nigger se convirtió en el adulador por excelencia. Samuel L. Jackson interpreta magistralmente este tipo de personaje en Django.
            Hoy en EE.UU. se sigue empleando el término house nigger de forma metafórica, para referirse a aquellos intelectuales y capitalistas negros que se han convertido en aduladores del poder blanco, y a cambio, han recibido alguna pequeña cuota de poder. Muchos aparecen en FOX News criticando a la comunidad negra (aunque, por supuesto, vale agregar que muchas de las críticas contra la comunidad negra en EE.UU. tienen asidero). Y, así, el poder blanco busca legitimarse sosteniendo que, las críticas contra los negros proceden, no de blancos, sino de los propios negros sensatos.
            Pues bien, algo similar ocurre en Venezuela con los homosexuales. El gobierno de Chávez supuestamente se propuso combatir toda forma de opresión, y eso habría incluido la opresión contra los homosexuales. Pero, a la vez, los sucesores de Chávez (vale admitir que el Comandante fue más cuidadoso) han potenciado las actitudes homofóbicas como ningún otro gobierno lo había hecho en este país. Para escudarse frente a las críticas externas por su homofobia rimbombante, el chavismo acudió al mismo tipo de estrategia del poder blanco en EE.UU.: dar una pequeña cuota de poder a algunos grupos homosexuales que, mediante sus comunicados, trate de legitimar la homofobia chavista.
            Así, en Venezuela empiezan a prosperar los house faggots (maricones de casa), homosexuales que adulan a los homofóbicos, a cambio de una pequeñísima cuota de poder. Homofóbicos como Pedro Carreño alegan que el gobierno respeta la diversidad sexual, pero inmediatamente insulta con epítetos homfóbicos a sus opositores. Los maricones de casa chavistas, lo mismo que los house niggers norteamericanos, saltan a defender al opresor, no al oprimido, y se refugian en su preferencia sexual para intentar legitimar los abusos. Es, por ejemplo, la actitud enteramente reprochable del presidente de la “Fundación venezolana de apoyo a la diversidad sexual”, Luis Meneses, cuando enuncia en su twitter: “Pedro Carreño diputado valiente fuera los corruptos maricones de Primero Justicia”.
            De la misma forma en que el racismo en EE.UU. continuará mientras haya house niggers que sigan el juego, en Venezuela continuará la homofobia mientras haya maricones de casa que busquen legitimar las acciones tan repugnantes del gobierno. Si bien siempre hubo homofobia en este país, me parece que la creciente esfera de influencia militar ha potenciado aún más las actitudes homofóbicas en la población, ahora aunada al intento de legitimación por parte de los aduladores gays.

3 comentarios:

  1. ¿el personaje Tio Tom sería ujn reflejo o ejemplo de "house nigger"?

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    1. Según recuerdo, en la novela, el Tío Tom trabaja en el campo, no en la casa. Y además, el tío Tom es condescendiente y pasivo con sus amos, pero no delata a sus camaradas negros, ni recibe privilegios de los amos. De forma tal que, no, yo no diría que el Tío Tom es un house nigger. Un mejor retrato de house nigger es el que hace Samuel L. Jackson en "Django Unchained". Precisamente por eso incluí su foto en esta entrada del blog.

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