viernes, 2 de octubre de 2015

¿Cuál es el origen del Estado Islámico en el Levante e Irak?

Mi amigo David Osorio suele bromear diciendo que, para los progresistas anti-americanos, los gringos son culpables incluso de la extinción de los dinosaurios. No exagera tanto. Sí, EE.UU. ha hecho cosas muy malas y ha creado muchos monstruos. Pero, debemos ser prudentes en las acusaciones, y evitar las conspiranoias ridículas. La más reciente de las acusaciones conspiranoicas es que el Estado Islámico es una creación de los gringos.
            Quizás indirectamente, EE.UU. sí es responsable. Bajo el gobierno de Bush, EE.UU. invadió Irak basándose en dos gigantescas mentiras (que Saddam tenía armas de destrucción masiva, y que estaba en alianza con Al Qaeda). Después de que Saddam fue derrocado, quedó un gran vacío de poder, y de Irak se apoderó el caos.

            Al Qaeda, que hasta ese momento, no tenía casi presencia en Irak, cobró fuerza en ese país, como parte de la insurgencia frente a la ocupación norteamericana y el nuevo gobierno chiita. Este nuevo gobierno fue tremendamente sectario, y esto alimentó aún más la resistencia de grupos suniitas ahora más radicalizados.
Uno de los militantes de Al Qaeda, el jordano Abu Masab Al Zarqawi, empezó a cobrar prominencia por su radicalismo y sadismo en Irak. Pero, eventualmente, Al Zarqawi se volvió incontrolable incluso para los comandantes de Al Qaeda, quienes le pidieron más moderación (¡así de brutal habría sido!). Al Zarqawi desobedeció, y eventualmente, se separó de Al Qaeda para formar su propia organización, que siguió combatiendo a las tropas ocupantes norteamericanas.
Al Zarqawi murió en un ataque norteamericano, pero la organización siguió cobrando fuerza, se hizo llamar el Estado Islámico, y el nuevo líder pasó a ser el iraquí Abu Bakr Al Baghdadi. La historia de este personaje es muy sombría, pero sabemos que durante la ocupación norteamericana, estuvo preso y aparentemente fue torturado, pero luego quedó en libertad.
Esa libertad ha suscitado mucha especulación (¿por qué los norteamericanos habrían de liberarlo?), y con base en eso, se ha dicho que el Estado Islámico es una creación norteamericana.
Eso es mera conspiranoia, pero hay varios hechos indiscutibles. En primer lugar, EE.UU. ha sido hostil al régimen de Assad en Siria desde hace mucho tiempo, y en efecto, los norteamericanos podrían haber buscado promover a los islamistas para derrocar a Assad, del mismo modo en que apoyaron a Bin Laden para enfrentarse a los soviéticos. Yo no descartaría que en los inicios del Estado Islámico hubiera algún nivel de cooperación norteamericana, pero por supuesto, no hay nada probado. En cualquier caso, la situación no es muy comparable con el apoyo norteamericano a Bin Laden en los ochenta. Pues, a diferencia de Bin Laden, el Estado Islámico ha atacado a las fuerzas norteamericanas desde un inicio: su objetivo no es sólo derrocar a Assad, sino también a los gobernantes chiitas de Irak que fueron colocados en el poder por los mismos norteamericanos.
El Estado Islámico es un Frankenstein de EE.UU., pero no en el sentido de que es una creación directa (como sí lo fue Bin Laden). A lo sumo, EE.UU. es responsable por haber desestabilizado la zona con la invasión a Irak, y haber generado un vacío que ahora empieza a ser rellenado por los fanáticos del Estado Islámico. Si con eso tenemos bastante para reprochar a EE.UU., ¿qué necesidad tenemos de jugar a la conspiranoia y hablar sobre alianzas que no existen?
Si vamos a jugar a la conspiranoia sobre los orígenes del Estado Islámico y sus extrañas alianzas, dirijamos más bien nuestra mirada al propio Assad. Es un hecho indiscutible que, al inicio de la guerra civil en Siria, los rebeldes estaban conformados por grupos laicos y demócratas que, en un principio, querían acudir a protestas relativamente pacíficas (como las de la Primavera Árabe en Túnez y Egipto), pero que en vista de la represión brutal de Assad, acudieron a las armas.
Varios investigadores manejan la hipótesis de que, frente a esto, Assad decidió liberar a los radicales islamistas que tenía preso desde hacía mucho tiempo, y abrirles el camino para unirse a los grupos rebeldes. Con el tiempo, los rebeldes islamistas crecieron en poder militar y desplazaron al resto de los rebeldes. El objetivo de Assad, desde un inicio había sido asegurarse de que su confrontación sería, no contra rebeldes laicos democráticos, sino contra fanáticos religiosos. De ese modo, Assad quedaría ante el mundo como el mal menor.
Esa extraña cooperación entre Assad y el propio Estado Islámico explicaría (al menos parcialmente) por qué, por ejemplo, el principal consumidor del petróleo producido en las zonas controladas por el Estado Islámico, ¡es el propio régimen de Assad!

Hasta ahora, la estrategia de Assad le ha funcionado, pues en efecto, él es el mal menor, y eso garantizará su permanencia en el poder. Rusia le ha dado un tremendo respaldo, y muy a regañadientes, EE.UU. también lo hará. Assad no tuvo nada que ver con los orígenes del Estado Islámico, pero ciertamente, sí se ha beneficiado mucho de su existencia, lo suficiente como para levantar la suspicacia de que contribuye a su mantenimiento.

2 comentarios:

  1. saludos, creo que una de las variables ha considerar es de donde vienen los fondos económicos para el estado islámico, las relaciones que ellos tuvieron en su momento con los ex-generales del gobierno saliente de sadam, apunta mas a pensar que ese problema es de múltiples intereses, algo interesante de acotar es que estos generales son de ideología baasista al igual que la familia al assad pero por otra parte estos perdieron mucha participación dentro del estado islámico, quizás la hipótesis que plantea se fundamente en esto, aunque la otra cara esta en los primeros financiamientos que tuvo el estado islámico, son provenientes de las regiones monárquicas del mundo árabe, por su parte considero que hasta ahora ha jugado a la banca esperando el momento de mayor interés, ya que se a mostrado muy interesado en el conflicto árabe durante la primavera, pero muy poco interesado con el ISIS hasta ahora con la jugada rusa, cierto es que las partes mas interesadas ahora en el conflicto están asomando sus caras con la aparición de Rusia dando a regañadientes a conocer sus intereses a favor o en contra en el conflicto, y como bien escribió en otro post la dictadura al assad paso a menor relevancia para los interesados en los problemas de medio oriente, exceptuando por su puesto a Rusia y Irán que se ven económicamente beneficiados de su permanencia y del futuro bloqueo que se le pueda hacer al EL

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    1. Si, claro, el apoyo de los países del golfo ha sido fundamental

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